Notas de OpiniónPrimera División

Sebastián Battaglia, el dueño de la levantada Xeneize

Desde su asunción, el equipo mejoró y el hincha volvió a llenarse de ilusión.

Cuando decimos que Boca es un mundo a parte, no es por ser reiterativos, sino porque realmente lo es. Los propios protagonistas, los hinchas y todo lo que lo rodea hace que el camino sea vertiginoso y que el cambio de hace apenas 19 días parezcan años.

En poco tiempos, pasamos de un hincha que reflejaba al cien por ciento lo que daba el equipo en la cancha. Desganado, sin actitud, y sin esa ilusión y nerviosismo que lo caracteriza antes de cada partido. A tener un equipo eufórico, con muchas ganas y una actitud de llevarse todo por delante, al estilo del club y la historia.

¿El responsable? Nada más y nada menos que Sebastián Battaglia, que en sólo tres semanas, logró demostrar con el plantel de Primera, lo que venia plasmando en Reserva. Una idea clara de juego con una sola premisa: ser protagonistas y pensar en el arco rival.  Impuso su personalidad en un vestuario fuerte y no se dejó marear por los nombres del plantel. Al fin y al cabo, él es el hombre récord y el más ganador de la historia del club.

En 4 partidos, su equipo anotó 6 goles y apenas recibió 2.

Desde su debut en el banco de suplentes, frente a Patronato, Boca consiguió 3 victorias (Patronato, Platense y Central) y un empate (ante Racing). Rompió la racha negativa de 15 partidos sin ganar y dejó al club a 6 puntos del puntero del torneo y a sólo 3 pts. de ingresar a la Copa Libertadores 2022. Desde el resultado y las matemáticas aprobado desde el minuto cero.

Pero sin lugar a dudas, lo más importante fue lograr una forma de jugar con la que el hincha se identifica. Colocó a cada jugador en la posición natural e instaló la idea de presión y ataque. Con un equipo adelantado en el campo, con laterales yendo al ataque y, un 9 de área, así planto bandera en su primera experiencia en el club.

Además, le agrego un plus: conocedor de los juveniles, Battaglia le dio la chance a Sández, Molinas, Vázquez y mantuvo a Varela, Medina. Y lejos de equivocarse los partidos le dieron la razón, ya que ellos son responsables de este presente.

En este nueva etapa, y con torneo en curso, Sebastián pisó fuerte en Brandsen 805. Con esa personalidad tranquila y analítica, levantó a un Boca que venía de duros golpes. Y hoy nos ilusiona a todos con poder cerrar el año con un título.

Que sea el comienzo de muchas alegrías, con nuestro «Equilibrista y León del mediocampo». Con él que sabe más que nadie lo que significa Boca y la azul y amarillo.

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